¿Por Qué el Proteccionismo Gana Terreno en Tiempos Inciertos?

How do investors assess geopolitical risk in global portfolios?

En periodos marcados por crisis económicas, tensiones geopolíticas o emergencias sanitarias, los gobiernos suelen reactivar políticas proteccionistas como aranceles, trabas no arancelarias, límites a las exportaciones e incentivos para la industria local, un giro que no ocurre al azar sino que surge de la combinación de motivaciones económicas, presiones políticas y restricciones institucionales que se intensifican cuando la incertidumbre crece.

Factores que sustentan el retorno del proteccionismo

  • Protección del empleo y de industrias estratégicas: ante choques negativos de demanda o de oferta, la política pública busca evitar cierres y pérdida de empleos en sectores considerados vitales (acero, semiconductores, farmacéutico).
  • Seguridad nacional y resiliencia de suministros: la percepción de vulnerabilidad en cadenas de valor críticas lleva a imponer controles a las importaciones o a subvencionar la producción local para garantizar suministro en futuras crisis.
  • Reacción a shocks de oferta: interrupciones logísticas o bloqueos comerciales elevan los precios internos; los gobiernos responden con barreras para proteger mercados locales o con medidas temporales de control de exportaciones para asegurar disponibilidad doméstica.
  • Presiones político-electorales: en tiempos de incertidumbre crece la demanda pública de respuestas visibles y rápidas; medidas proteccionistas son fáciles de comunicar como defensa del país y protegen votantes industriales o rurales.
  • Fallas de coordinación internacional: cuando la cooperación multilateral se percibe débil, los gobiernos prefieren actuar unilateralmente antes que depender de acuerdos que puedan romperse.

Antecedentes históricos y episodios actuales

  • Crack financiero de 2008-2009: el volumen del comercio mundial de mercancías cayó brusca y temporalmente; según la Organización Mundial del Comercio (OMC), las importaciones globales sufrieron una caída pronunciada en 2009 (del orden del 12% en volumen). El G20 de 2009 tuvo que comprometerse explícitamente a evitar nuevas medidas proteccionistas, porque aumentaron las medidas discriminatorias.
  • Guerra comercial entre Estados Unidos y China (2018-2019): la imposición de aranceles recíprocos sobre cientos de miles de millones de dólares en bienes fue una manifestación clara de proteccionismo por motivos estratégicos y comerciales, y alteró cadenas globales de valor, elevando costos para empresas y consumidores.
  • Pandemia de 2020: durante los primeros meses de la pandemia muchos países impusieron restricciones a la exportación de equipos médicos y medicamentos para asegurar oferta doméstica; además se adoptaron salvaguardias y medidas de apoyo industrial. Organizaciones internacionales registraron decenas de medidas de control de exportaciones y aumentos de tarifas en sectores sensibles.
  • Medidas antidumping y salvaguardias en la UE y otros bloques: cuando la competencia extranjera se percibe como desleal o excesiva, aumentan investigaciones y aplicación de medidas proteccionistas (protecciones temporales sobre importaciones de acero, paneles solares, etc.).

Datos y tendencias cuantificables

  • Caídas del comercio en crisis: las grandes recesiones se han acompañado sistemáticamente de fuertes retrocesos en el comercio internacional; la caída de 2009 fue de doble dígito en términos de volumen, y la pandemia produjo una contracción notable en 2020 seguida de una recuperación desigual.
  • Aumento de medidas comerciales: en episodios de incertidumbre se intensifican las investigaciones antidumping, las salvaguardias y las restricciones administrativas; estos instrumentos son más frecuentes porque son legales bajo normas multilaterales y se perciben como políticamente viables.
  • Reconfiguración de cadenas de valor: encuestas empresariales posteriores a 2020 muestran mayor interés en nearshoring y diversificación de proveedores; esto implica inversiones que, si bien no son arancelarias, cumplen función proteccionista al disminuir dependencia externa.

Costos y repercusiones económicas

  • Mayores precios al consumidor: aranceles y barreras elevan costos de importación que, en economías abiertas, se trasladan parcial o totalmente a consumidores y empresas que usan insumos importados.
  • Distorsión de la asignación de recursos: protección temporal puede cristalizar en industrias ineficientes que sobreviven gracias al escudo arancelario, reduciendo productividad agregada a medio plazo.
  • Represalias y escaladas: medidas unilaterales tienden a provocar respuestas de socios comerciales, generando una espiral que dañan el comercio y la inversión.
  • Incertidumbre para la inversión: la posibilidad de cambios regulatorios y arancelarios disuade inversiones de largo plazo y puede acelerar la deslocalización hacia jurisdicciones más predecibles.

Por qué los gobiernos recurren a medidas proteccionistas pese a sus costes

  • Ventaja política temporal: acciones de impacto inmediato suelen atraer respaldo electoral rápido, incluso si a largo plazo implican elevados costos.
  • Limitaciones institucionales: los marcos multilaterales exigen evidencias y trámites prolongados, mientras que los aranceles o controles transitorios funcionan como recursos ágiles y sujetos a discreción.
  • Asimetría entre ganadores y perdedores: quienes obtienen protección, como trabajadores o empresas de sectores favorecidos, tienden a movilizarse con fuerza, en contraste con los consumidores dispersos que cuentan con menos capacidad para influir políticamente.

Estrategias para mitigar el retorno proteccionista

  • Fortalecer cooperación internacional: reimpulsar los espacios multilaterales y actualizar acuerdos sectoriales para encarar emergencias, como los protocolos para exportar insumos médicos.
  • Política industrial inteligente: articular respaldo a la adaptación productiva y a la capacitación laboral con enfoques centrados en la competitividad en lugar de sostener protecciones permanentes.
  • Seguridad de suministro mediante diversificación: impulsar cadenas de valor más robustas sin derivar en autarquía, además de promover reservas estratégicas y acuerdos internacionales de abastecimiento.
  • Transparencia y reglas claras: acotar la discrecionalidad en medidas transitorias y difundir parámetros verificables para su puesta en marcha y su eliminación.

Implicaciones para empresas y ciudadanos

  • Empresas: deben analizar posibles interrupciones, ampliar su red de proveedores y valorar esquemas de nearshoring o reservas estratégicas para disminuir su exposición.
  • Consumidores: podrían afrontar incrementos en los precios y una oferta más limitada; además, crecerá la exigencia hacia las políticas públicas para equilibrar protección y competitividad.
  • Responsables de políticas: requieren ajustar medidas que brinden resguardo inmediato sin comprometer la eficiencia ni la apertura económica a futuro.

A lo largo de crisis sucesivas se observa un mismo patrón: la incertidumbre desencadena acciones inmediatas orientadas a obtener seguridad y legitimidad política, aunque estas decisiones acarrean costes económicos y transformaciones profundas. Para impedir que el proteccionismo frene el desarrollo, resulta esencial articular respuestas conjuntas, claras y limitadas en el tiempo, capaces de equilibrar resiliencia y apertura, y de dirigir la protección hacia la modernización productiva en lugar de sostener ineficiencias.

Por Francisco López

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